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¿Se heredan los avales? La trampa oculta de las herencias que pone en riesgo tu patrimonio

se heredan o no los avales

Todos sabemos (o deberíamos saber) que cuando se heredan los bienes, también se heredan las deudas. Es la regla número uno. Sin embargo, hay un «enemigo silencioso» que pilla desprevenidas a miles de familias cada año y que provoca la mayoría de las renuncias a herencias: los avales.

¿Sabías que si tu padre o madre avaló a alguien hace 10 años, esa firma te persigue a ti como heredero?

Aceptar una herencia sin investigar es como jugar a la ruleta rusa con tu economía. En este artículo te explicamos, con un caso real, por qué un aval puede ser una bomba de relojería y, lo más importante, qué pasos dar para proteger tu casa y tus ahorros.


Un caso real: La historia de Silvia y la deuda sorpresa

Para entender la gravedad del asunto, veamos lo que les pasó a Silvia y Alicia (nombres ficticios, problema real).

Miguel y Encarna, padres de ambas, avalaron en 2007 la hipoteca de Alicia. Eran otros tiempos, los pisos estaban caros y el banco pedía avalistas para todo. Alicia se divorció, vino la crisis y dejó de pagar. El banco ejecutó la hipoteca, pero tras la subasta de la casa, aún quedaban 100.000 € de deuda.

El problema estalló cuando los padres fallecieron:

  1. Silvia no sabía nada: Su hermana Alicia no le contó la situación real de la hipoteca para «no preocuparla».
  2. Aceptación a ciegas: Silvia aceptó la herencia de sus padres pura y llanamente.
  3. La sorpresa: Tiempo después, el banco reclamó los 100.000 € restantes no solo a Alicia (que era insolvente), sino a Silvia.

Resultado: Silvia heredó la mitad de un piso humilde, pero adquirió una deuda que ponía en riesgo su propia casa y los ahorros de su familia. Todo por un aval que firmó su padre años atrás.


¿Por qué ocurre esto? El peligro de la «Solidaridad»

Mucha gente piensa: «Bueno, mi padre solo avalaba el 20% de la hipoteca, ¿no?». Error. En el 99% de los casos, los bancos hacen firmar avales solidarios.

Esto significa dos cosas:

  • Eres tan deudor como el que pidió el préstamo: El banco no tiene que perseguir primero al deudor principal. Puede ir directamente contra el avalista (o sus herederos) si le resulta más fácil cobrar.
  • La muerte no borra la firma: Según el Código Civil (arts. 659 y 661), la deuda no desaparece con el fallecimiento. La obligación de garantía (el aval) pasa intacta a los herederos.

Si aceptas la herencia de forma «pura y simple», te conviertes en el nuevo avalista. Y lo que es peor: respondes con todos tus bienes presentes y futuros, no solo con lo que hayas heredado.

Ojo: No es lo mismo avalista que «hipotecante no deudor»

Hay una excepción importante. A veces, los padres no firman como avalistas personales, sino que ponen su casa como garantía (hipotecante no deudor).

  • Avalista: Responde con TODO su patrimonio.
  • Hipotecante no deudor: Solo responde con la casa hipotecada. Si la deuda es mayor, el banco se queda la casa, pero no puede tocar tus ahorros ni tu nómina.

El error de la «Aceptación tácita»

A veces no hace falta ir al notario para meterse en un lío. Si tras el fallecimiento empiezas a usar el dinero de las cuentas del difunto, cobras un seguro a su nombre o actúas como dueño de sus bienes, se puede considerar una aceptación tácita de la herencia (art. 999 del Código Civil).

Si haces esto y luego aparece un aval reclamado, ya no podrás renunciar. Consejo de oro: No toques nada hasta tener clara la situación financiera.


Checklist: Cómo investigar antes de firmar

Antes de aceptar nada, debes hacer de detective. No te fíes solo de lo que te digan tus familiares (recuerda el caso de Marga).

Sigue estos pasos para dormir tranquilo:

  1. Pregunta a los hermanos/familiares: Aunque parezca obvio, haz la pregunta directa: «¿Papá o mamá avalaron a alguien?».
  2. Solicita la CIRBE: Acude al Banco de España y pide el informe de riesgos financieros del fallecido. Es gratis y te dirá si hay préstamos, avales o deudas pendientes con cualquier banco.
  3. Consulta a Hacienda y Seguridad Social: Pide certificados de estar al corriente de pagos. Es vital si el fallecido fue autónomo o empresario.
  4. Rastrea los juzgados: Si sospechas de deudas con particulares, acude a los juzgados del domicilio del fallecido para ver si hay procedimientos abiertos.

La solución definitiva: Aceptación a beneficio de inventario

Si tienes dudas, si hueles que puede haber deudas ocultas, o si simplemente quieres seguridad total, no aceptes la herencia de forma ordinaria. Utiliza el Beneficio de Inventario. (arts. 1010 y 1023 del Código Civil)

¿Qué significa? Que aceptas la herencia, pero las deudas del fallecido se pagan únicamente con el patrimonio del fallecido.

  • Si sobra dinero: Te lo quedas.
  • Si hay más deudas que bienes: No heredas nada, pero tus bienes personales (tu casa, tu coche, tu sueldo) son intocables.

Es un trámite más complejo y estricto (tiene plazos muy cortos), y requiere asesoramiento de un abogado experto y un notario, pero es el único escudo real contra la ruina heredada.

En resumen

Las herencias las carga el diablo si no hay información. Los avales se heredan y pueden destruir tu economía personal.

  • Investiga: CIRBE y deudas públicas.
  • Desconfía: Si hay falta de transparencia familiar.
  • Protégete: Valora la aceptación a beneficio de inventario
¿Necesitas asesoramiento? Hablemos de tu caso