
*Referencia para el lector: entrevista en profundidad realizada por periodista externa acreditada, especialista en comunicación legal y jurídica.
Lorenzo Navarro García, fundador de este despacho, lleva ejerciendo como abogado de herencias desde 1966, y trabajando específicamente en la búsqueda de herederos desde la década de los 70. Con 83 años de edad, no se retira porque le gusta estar al pie del cañón. “Me deprimiría”, asegura mostrando, a su vez, una sonrisa que refleja la satisfacción de llevar toda una vida encontrando herederos.
Encontrando herederos desde su juventud
Colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), Lorenzo Navarro comenzó en la especialidad de las herencias colaborando con compañías de seguros, y por lo que veía día a día le surgió la idea de localizar herederos de propiedades que nadie reclamaba, no habiendo testamento.
Se rodeó, para ello, de otros letrados y expertos genealogistas para pasar “de un despacho individual a una verdadera empresa”, explica. Una empresa con un modelo de negocio que, sin embargo, tiene como base el servicio gratuito de localizar heredero en paradero -de inicio- desconocido, y a partir del cual, después, se ocupan de todo lo que necesiten las familias en relación con su herencia.
Este detective de herencias perdidas se mueve como pez en el agua en los registros civiles y parroquiales, pero también en investigando en la calle y en los propios cementerios. “Son muchas horas de trabajo las que invertimos. Comienzas con un indicio y lo persigues, y entonces te encuentras un muro, y otra vez tienes que echar para atrás”, cuenta.
“No obstante, aproximadamente en el 90% de los casos conseguimos nuestro objetivo. Incluso, ayudamos al Estado, cuyos funcionarios se ponen en contacto con nosotros antes de subastar una propiedad que ha recaído en ellos, por si hay una mínima posibilidad de encontrar a alguien a quien le pertenezca. Y muchas veces es así”.
Demasiadas buenas noticias, y todas ciertas
Lorenzo trabaja con un equipo compuesto por abogados especialistas en sucesiones, genealogistas y criminólogos. Entre ellos se encuentra su hijo, Guillermo Navarro, que ha seguido la estela de su padre. “El abuelo de Guillermo, mi padre, era periodista”, recuerda el vivaz octogenario, “y yo pensé en estudiar periodismo; en casa teníamos cuatro periódicos cada día. Pero finalmente me dediqué a las herencias, y mi hijo sí ha seguido mi camino”. Por su parte, el jefe de genealogistas, Alberto Martín, ha llegado hasta el siglo XV elaborando su propio árbol genealógico.
“Gracias a la labor de todo el equipo, conjuntamente, damos muchas alegrías. Hasta hacemos rica a la gente cuando, por ejemplo, de repente reciben la noticia que han heredado cuatro o cinco pisos en el centro de Madrid”, resalta Lorenzo. “Y sin que tengan que pagar nada antes de heredar, ya que, además, los gastos iniciales los adelantamos, y los impuestos en muchas ocasiones también”.
En Navarro y Navarro “damos ‘demasiadas’ buenas noticias, tanto acerca de la propia herencia como de nuestro método de trabajo, y eso significa que muchas veces no nos creen. Piensan que se trata de una estafa o una trampa, hasta que les enviamos la documentación y ven que todo es cierto”, recalca. En paralelo, “solo cobramos un porcentaje del importe de la herencia; trabajamos a éxito. Mientras tanto, la persona implicada recibe una herencia que no esperaba, solo con beneficios, por ejemplo de un tío con quien ya no tenía ningún contacto. Hoy las familias no están tan unidas como antes”, sostiene Navarro.
Del Madrid castizo a cualquier punto del planeta
Según la normativa, cuando no hay testamento, en España pueden heredar, en este orden: los descendientes (hijos o nietos), los ascendientes (padres o abuelos), y el cónyuge viudo. Pero, en caso de que no los haya, la herencia puede ser disfrutada por los colaterales (hermanos, tíos y primos hermanos). “Los primos segundos ya no heredan, y ahí es cuando el legado pasa al Estado, pero antes de ese punto hay mucho donde investigar, y para buscar herederos de una persona fallecida también a veces es necesario viajar”, comenta Lorenzo Navarro.
“Los herederos desconocidos de una propiedad en España pueden estar en Inglaterra, en Francia, en Alemania… Pero también en Sudáfrica, en México o en el Círculo Polar Ártico, y ejemplifico de este modo porque tenemos casos reales de esos lugares. Recientemente, desde Madrid, donde se ubica nuestra sede central -en la Gran Vía-, Guillermo tuvo que trasladarse a Anchorage, ciudad de Alaska, hasta que localizó a un señor que tenía derecho a heredar un piso de un familiar en Madrid”, subraya. “Hasta hemos hecho un libro, muy divertido, donde narramos algunas de nuestras aventuras más reseñables”.
La creatividad también late en este equipo de abogados y genealogistas; literalmente, van encontrando herederos bajo las piedras. “En las lápidas podemos hallar información de parentesco, o en los registros de los cementerios. Esta, y otras técnicas efectivamente creativas, son más necesarias de lo que parece”.
El impacto social de 600 investigaciones al año
Este bufete lleva a cabo cerca de 600 investigaciones al año, “de las cuales resolvemos unas 500. Pensemos que solamente en Madrid mueren cada día unas 120 personas, y nosotros trabajamos en todas las provincias y no solo en España. Siempre estamos indagando dónde puede haber una herencia abandonada. No solo nos ponemos en marcha cuando nos avisan las comunidades de vecinos (hartas, por cierto, de tener un piso vacío donde nadie paga los gastos)”, añade.
Pero lo más sorprendente de su relato llega cuando Lorenzo recuerda cómo han llegado a encontrar cadáveres. “Tres, si no me falla la memoria” -y esta entrevistadora da fe de que no le falla-. “Uno de ellos lo vimos por la ventana: el señor había fallecido sentado en una mesa tomando café, y llamamos a la Policía, claro. De cada historia familiar, en realidad, se podría escribir una novela”.
Cerrar capítulos de la mejor manera posible
También han gestionado casos de otra índole muy complicados, como de herederos que están en prisión, “o como uno donde al dueño lo mataron a puñaladas durante un robo, y resulta que tenía 30 herederos. En esos supuestos, ponemos toda nuestra experiencia y conocimiento en buscar soluciones para que se pongan de acuerdo, que es lo más difícil en ese ‘enmarañado’ de familiares, y que después todos queden contentos. Esa es nuestra finalidad, no solo en este, sino en todos los casos».
«Considero, al fin y al cabo, que lo que hacemos es un servicio que también repercute en la sociedad, donde vamos cerrando capítulos y dando a cada uno lo que le corresponde, ayudando, a su vez, a que la dinámica urbanística siga viva sin dejar casas vacías que terminan convirtiéndose en ruinas”, concluye.
| Este abogado experto en búsqueda de herederos gratuita ha vivido mucho, pero no solo él, el equipo completo de Navarro y Navarro también. Tras sus pesquisas, y dar una noticia la mayoría de veces chocante, se ocupan de la tramitación de la herencia, pero también de la posible venta mediante agencias inmobiliarias, entre otros aspectos derivados -sin olvidar entierros o esparcir cenizas, sobre lo que Lorenzo apostilla que puede contar otras muchas historias…-. Asimismo, este despacho paga una recompensa a quienes alerten de pisos vacíos si finalmente se formaliza la herencia.
Allí donde otros solo ven silencios y puertas cerradas, ellos se convierten en los guardianes de lo que merecía no desaparecer.
